Sin duda alguna se trata de una difícil pregunta que probablemente no tenga una única respuesta válida.
Hace ya unos años Internet Explorer comenzó a ceder terreno al anclarse en un anquilosado IE 6. Y precisamente fue la desidia de los desarrolladores de Microsoft la que provocó que muchos optásemos por Mozilla Firefox, una opción muy apetecible por sus extensiones y seguridad.
Sin embargo Firefox siempre ha adolecido de un excesivo consumo de recursos así como de su lentitud en arrancar, lo que ha provocado que muchos usuarios hayan terminado migrando a la alternativa que nos ofreció Google no hace mucho, hablamos del navegador Chrome.
Para rematar la situación Microsoft se está poniendo las pilas y a día de hoy IE 8 es un solución bastante consistente.
El futuro lo determinará el soporte para tecnologías emergentes como HTML5 y CSS3.
Yo personalmente me quedo con Chrome, ¿y tu?
Debes Identificarte para publicar.